
La historia entre Shakira y los Mundiales parece ya una tradición no escrita del fútbol moderno. En 2026, la artista barranquillera volverá a convertirse en la voz oficial de la Copa del Mundo con su canción Dai Dai, el tema elegido para acompañar el Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. La canción será lanzada oficialmente el 14 de mayo de 2026 y ya ha sido presentada mediante un adelanto publicado en redes sociales por la propia cantante.
Dai Dai supone el gran regreso de Shakira al universo FIFA después de haber marcado a generaciones enteras con su mítico Waka Waka (This Time for Africa), en Sudáfrica 2010, o el La La La para Brasil 2014. Aquellas canciones nos acompañaron torneos históricos y se convirtieron en auténticos himnos globales, trascendiendo el deporte y siendo algunas de las canciones más reconocibles del siglo XXI.
Por su parte, el videoclip teaser de Dai Dai fue grabado en el mítico Estadio Maracaná, uno de los escenarios más simbólicos de la historia del fútbol, en el que aparece la cantante vestida con los colores clásicos de Brasil —camiseta amarilla y pantalón azul— rodeada de bailarines, balones históricos de distintos Mundiales (Aparecen balones históricos de Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 junto al nuevo balón oficial “Trionda” del Mundial 2026) y una coreografía cargada de energía caribeña. Pero el detalle más comentado de la canción quizás sea su título: Dai Dai parece inspirarse en la expresión italiana “dai”, equivalente a “vamos” o “dale” -lo cual resulta curioso, dado que Italia no estará presente en el Mundial 2026, auqnue el término funciona perfectamente como grito colectivo y universal de ánimo futbolero.
Otro elemento importante es la participación en el tema de Burna Boy, figura aclamada en la nueva ola del afrobeat y cuya colaboración refuerza el carácter internacional del proyecto y recupera parte de la mezcla africana y latina que hizo tan potente el impacto de anteriores éxitos de la cantante. FIFA parece haber buscado deliberadamente una canción con identidad multicultural, algo especialmente importante para un Mundial que será el más grande de la historia, con 48 selecciones y tres países anfitriones.
La selección de la canción ha sido fervientemente acogida por el público, nostálgicos en su mayoría del significado que tuvo Shakira en anteriores ediciones y competiciones, aunque también hay una dimensión simbólica importante: Shakira vuelve al Mundial en un momento muy distinto de su carrera y de su vida pública. Después de años dominados por cambios personales, éxitos virales y una enorme exposición mediática, reaparece ahora en uno de los escenarios culturales más masivos del planeta, dispuesta a definir una vez más la banda sonora futbolística de toda una generación.